Los de Guardiola no desaprovecharon el regalo del Real Madrid y consiguieron tres puntos que hacen al Barça campeón de invierno con un total de 52 puntos y 61 goles, devastadoras estadísticas.
El conjunto de Pellegrini no tuvo nada que hacer ante el mejor equipo del mundo, y de la historia para algunos.
El Barça salió desmelenado y yendo directos a matar. Y los de Guardiola, como casi siempre, lograron su propósito. A los 18 minutos de juego, el partido estaba ya casi sentenciado con los goles de Iniesta y de Villa y antes del descanso, Pedro eliminó cualquier intento de reacción de un rival que podía dar gracias de no haberse llevado una soberana paliza en el primer tiempo. En los primeros 45 minutos del encuentro, es importante decir que el Málaga no fue capaz de chutar a puerta.
Los de Pellegrini no realizaron un mal partido, Asenjo realizó buenas paradas, Duda y Apoño aportaron la solvencia habitual y a excepción de un Baptista del que se esperaba más, todos cumplieron. Pero si delante tienes a Messi, Iniesta, Villa, Xavi y, por encima de todos, a un Busquets y un Abidal increibles en la noche de ayer, poca cosa, por no decir nada, tienes que hacer.
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