El Sevilla barrió al Villarreal en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey gracias a los goles de Renato, Kanouté y Alexis.
Fue una apisonadora. Jugó con pasión y con convicción, la que extraña en la Liga. Y se adaptó al medio. Desesperado por la imagen que ofrece en la Liga y que le estaba empezando a afectar, Manzano pegó un volantazo y cambió el sistema. Lo admirable fue el valor que le puso, porque se cargó de un plumazo a Capel, Navas, Perotti y Luis Fabiano. A cambio, puso en el campo músculo y compromiso. Porque los mejores jugadores son los que mejor compiten. El resultado fue un gol tranquilizador de Renato y el control absoluto.
La inacción del Villarreal, entregado desde el principio, resultó sorprendente. Garrido, al contrario que Manzano, fracasó con su nuevo plan. Añoró el control del centro del campo y, una de dos, o menospreció al Sevilla o tiró la Copa.
Fuente: "AS"
Creo que Garrido planteó muy mal la vuelta con muchos cambios en el once y así le fue. Por cierto Cicinho no está muy bien el hombre, creo que ha bajado en su rendimiento.
ResponderEliminarCicinho... es una maquina!!! ^^
ResponderEliminarCreo que actualmente, en el momento físico en el que se encuentra, le queda mucho para llegar a ser aquel Cicinho del Madrid. Veremos cuando se acople a sus nuevos compañeros y coja la forma, es un jugador interesante para el Villarreal.
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